Pensamiento Filosófico en México

6 Diciembre, 08

CARACTERÍSTICAS FILOSÓFICAS DE GAMARRA

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 6:34 pm

Gamarra ha sio caracterizado -tal vez con demasiada imprecisión- como ecléctico. Él mismo es consciente de su falta de originalidad y aun de profundidad, pues sabe que le animan mas bien motivos didácticos de organización y claridad expositiva que de acuciosa investigación. Se le considera ecléctico porque aparece tensionado a la vez por el escolasticismo y el modernismo; de ellos toma elementos que intenta seleccionar configurando una “filosofía perenne”. Su eclecticismo es crítico, pues juzga tan severamente tanto a los escolásticos como a los modernos, aunque se nota una marcada preferencia por estos últimos. Esta postura crítica lo hace ser antidogmático, y en este sentido desea purificar la escolástica e introducir lo mejor de la modernidad. Por eso, ya que el eclecticismo es selectico, y ya que la selección implica un criterio, elege tesis escolásticas y tesis modernas, y trata de configurar la filosofía perenne, con arreglo a tal criterio se deben detectar las verdades que vale independientemente de cualquier escuela o tendencia.

por Rubén Sanabria

30 Noviembre, 08

Producción intelectual (fragmento)

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 7:28 pm

Otra obra importante en esta área son Los Errores del Entendimiento Humano, publicados bajo el pseudónimo de Juan felipe Bndiga, anagrama de su nombre completo ( Pueble, 1781; en los Tratados, editados por J. Gaos), que, mas que una obra filosófica, es la obra de un filósofo con fines pedagógicos y de divulgación. El título indica el racionilismo y el “iluminismo” del autor: los errores formales y sociales son fallas del entendimiento. Gamarra combate los prejuicios anticientíficos de la época y trata de cuestiones concretas. Por ejemplo, propone reformas de salubridad e higiene ajustadas a la naturaleza; ataca el sistema educativo, haciendo ver la necesidad de atender a las ciencias y preocupándose por demarcar la filosofía y las ciencias; además, sugiere otros cambios sociales, de acuerd con la idea de progeso y la especificidad americana, lo que ñe ha valido ser considerado como precursor ideológico de la independencia, a pesar de que n tuvo cpnciencia clara de ello ni se opuso al gobierno virreinal.

por Rubén Sanabria

23 Noviembre, 08

Benito Díaz de Gamarra: según José Rubén Sanabria

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 5:05 pm

Historia de la Filosofía Cristiana

por José Rubén Sanabria

Juan Benito Díaz de Gamarra y Dávalos nae en Zamora, Michoacán, el 21 de Marzo de 1745. Estudia las humanidades en San Ildefonso, de México. Posteriormente en el Colegio de San Miguel el Grande realiza los estudiosde la carrera sacerdotal para la congregación del Oratorio de San Felipe Neri, a la que ingresa el 15de Noviembre de 1764. Pasa, en 1767, a Europa, como Procurador de su Congregación en España e Itlia. Aprovecha Gamarra estos viajes para conoer la filosofía moderna.

En Pisa obtiene el docotorado en Derecho Canónico. Ademáss aceptado como miembro de varias asociaciones científicas, entre ellas la academia de Bolonia. Inclusive, es distinguidopor el Papa xIII como Protonotario Apostólico privado. Hacia 1770 regresa a México, y es ordenado sacerdote en ese año. Desde entonces se dedica a la esnseñanaza de la filosofía, y difunde en la Nueva España las ideasmodernas. Sin embargo, permanece siempre en lo que puede conciderarse como la ortodoxia católica, pues recibe repetidas veces la aprovación de sus doctrinas, a pesar de algunos detractores; y llega a ser calificador y comisario del Santo Oficio en 1778.

Ejerce su docencia filosófica en el Colegio de San miguel, a cargo del oratorio; y alcanza los puestos de Rector y Prefecto de estudios del mismo. Por ello, siendo virrey Bucareli, reforma el plan de estudios, y moderniza la enseñanza en dicho Colegio. Este Colegio era tan brillante que había recibido ya en 1740 la conseción de que sus alumnos pudieran obtener grados en la Universidad Real y Pontificia de México. Gamarra obtiene estrecho contacto on la Universidad, de la que recibe la apopbación unánime de su obra principal para que sea libro de texto. Pero también recibe de ella muchos sinsabores, por la polémica que tiene que entablar con profesores de ésta y de otras instiuciones -incluyendo la suya propia- a causade su modernismo. Envuelto en éstas polémicas, con una intensa actividad, y todavía muy joven -sin haber llegado a laos cuarenta años-, muere el 1o de Noviembre de 1783.

ESTO SOLO FUE UN FRAGMENTO DE LO ESCRITO POR SANABRIA, LA PRÓXIMA SEMANA LA ENTRADA HABLARA DE SU PRODUCCIÓN INTELECTUAL.

17 Noviembre, 08

México: siglo XVIII

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 12:02 am

Al comenzar el siglo XVIII subió al trono de España la familia de los Borbones. Al imperio le faltaba dinero para sostener sus guerras y perdió posesiones, sobre todo en Europa. La falta de población había empobrecido sus dominios americanos, donde los criollos habían ido ocupando puestos cada vez más importantes.

Los Borbones redujeron la influencia de la Iglesia católica, y en 1767 expulsaron de sus dominios a los jesuitas. A los españoles establecidos en la Nueva España y a los criollos les quitaron los puestos importantes. En adelante los funcionarios vendrían de la península. Fomentaron las artes y la minería; en las minas más ricas, como las de Zacatecas, Taxco y Guanajuato, se hallaron nuevas vetas. México se convirtió en el productor de plata más importante del mundo.

Los Borbones aumentaron los impuestos y dividieron el Virreinato en intendencias, para facilitar su administración. Con el fin de sostener sus reformas crearon un enorme y costosos Ejército, que nunca había existido en la Nueva España.

Estos cambios reanimaron la economía, pero causaron malestar y rompieron el equilibrio social que a pesar de todo existía. La orden de los jesuitas tenía un papel muy importante en la educación de los españoles y los criollos. Eran un factor de unidad con España, que se perdió con su salida. Y la minoría educada por ellos protestó contra los nuevos funcionarios.

El trastorno social que significaron las reformas y las dificultades económicas del imperio fueron quizá las causas más importantes de la revolución de Independencia. La sociedad novohispana, basada en el dominio de los españoles peninsulares sobre los criollos, los indígenas, los mestizos, las demás castas y los negros, presentaba enormes desigualdades económicas, sociales y de educación. También las había entre las ciudades y el campo, y entre las distintas regiones. Estas desigualdades fueron otra de las causa de la revolución de Independencia.

Otra más fue el estancamiento en que España mantuvo sus dominios; la prohibición de fabricar muchas cosas, las trabas a la circulación de ideas y de gente, la censura contra la prensa. A finales del siglo XVIII comenzó a sentirse la influencia de nuevas ideas. Cada vez más personas ponían en duda que el poder de los reyes fuera un don divino. Surgió el romanticismo, que era una manera nueva de hacer música y poesía, y una manera nueva de vivir, en la cual uno de los valores supremos era la libertad.

9 Noviembre, 08

Pintura del siglo XVIII

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 12:37 am

Pintura del siglo XVIII: del Rococó al Neoclasicismo

El siglo XVIII es un periodo convulso, de cambios sociales que marcan los orígenes de la época contemporánea. En el arte, se manifestarán una sucesión de sensibilidades, que van del rococó al Neoclasicismo, cuya veta común está en la conciencia, por primera vez, de que no hay principios universales, sino visiones subjetivas. El Rococó ensalza lo íntimo, el gusto por lo delicado; el neoclasicismo vuelve los ojos a la antigüedad clásica, aunque consciente de revivir una cultura pasada. Al mismo tiempo, el arte se vuelve más internacional, traspasa fronteras: Italia, Francia, Inglaterra, las colonias de ultramar…

En mi opinión el rococó puede llegar a parecer muy meloso pero aún así creo que es bonito.

Música contemporanea a Gamarra

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 12:06 am

Perdón por el retraso de una semana esta entrada es la que debí haber hecho la semna pasada pero en fin mas vale tarde que nunca.

Esta es una pieza de Bach interpretada por Andrés Segovia.

Bach es un compositor alemán del barroco.

Sus obras más importantes están entre las más destacadas y trascendentales de la música clásica y de la música universal. Entre ellas cabe mencionar los Conciertos de Brandeburgo, el Clave bien temperado, la Misa en si menor, la Pasión según San Mateo, El arte de la fuga, La ofrenda musical, las Variaciones Goldberg, la Tocata y fuga en re menor, las Cantatas sacras 80, 140 y 147, el Concierto italiano, la Obertura francesa, las Suites para violonchelo solo, las partitas y sonatas para violín solo y las suites orquestales.

26 Octubre, 08

NOTICIAS DE SUS OBRAS (CUARTA PARTE)

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 6:24 pm

Un humilde sacerdote colaborando

en la filosofía del Dr. Gamarra

Sólo nos falta hacer una importante aclaración en favor de un sabio infortunado. En la obra La Filosofía en La Nueva España, reproduce el Presbítero Dr. D. Agustín Rivera un artículo de la Gaceta de Literatura, del 12 de Junio de 1788, en el cual decía D. José Antonio Alzate: «Voy a tratar del mérito de un sabio desconocido al común de las gentes, cual era D. Agustín de Rotea, clérigo presbítero de este Arzobispado. Si alguno merece ocupar un clásico lugar en la obra que se principió a publicar (y no se finalizará) con el título de Infelicitate Litteratorum, ciertamente fue nuestro Rotea… Finalizados los estudios de clase (gramática latina y filosofía seudo-peripatética), por sí, sin otro maestro que su aplicación su ingenio, se dedicó a las matemáticas, ¡pero con qué éxito! Basta decir que compuso un curso de geometría, en el que, abandonando el método de Euclides, siguió un nuevo plano, en el que, con demostraciones más sensibles y más metódicas, se resuelven los problemas, pero este trabajo tan útil, aunque infructífero para el autor, y que debía coronarle la frente de laureles, fue el fermento que le agrió los días que le restaban de vida. Porque, cansado al fin de luchar con tantas dificultades como se le ofrecieron para la impresión de su obra, la abandonó de tal modo, que ni aun cuidó de quedarse con copia de ella, ni sabía en manos de quién podía hallarse, expresiones que le oí algunos [99] meses antes de morir… Aunque no dejó obra impresa con su nombre, el amor a la verdad me obliga a manifestar, que la parte geométrica incluida en el Curso de Filosofía del Dr. Gamarra, la compuso D. Agustín de Rotea, aunque no siguió (Rotea) el método de su invención, porque con esta condición se le encargó.»

Complácenos sobremanera unir nuestra humilde pluma a las muy autorizadas de Alzate y del Dr. Rivera, para tributar al modesto Sacerdote Rotea el justísimo homenaje de nuestra admiración, y lamentamos a la vez, que su relevante mérito haya sido ignorado de sus coetáneos, y que nosotros mismos no poseamos el verdadero fruto de su talento y estudio.

18 Octubre, 08

NOTICIAS DE SUS OBRAS (TERCERA PARTE)

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 11:22 pm

Este tercer capítulo de el edtudio hecho a las obras de Benito Díaz de Gamarra habla de su pensamiento y unos cuantos datos bibliográficos y es titulado: OTROS DATOS BIBLIOGRÁFICOS.

El insigne oratoriano supo infundir juvenil vida a su amado colegio, y elevarlo a la categoría de ser un modelo en su especie; a ese fin no perdonó sacrificio ninguno: le dictó constituciones propias y lo gobernó acertadamente.

Ya en punto a Filosofía, hemos dado a conocer los trabajos del Dr. Gamarra.

Ahora, en cuanto a su afición por las humanidades, baste recordar que «hizo reimprimir la Instrucción de la Lengua latina, o arte de adquirirla por la traducción de los Autores, compuesta por D. Esteran de Orellana, para uso de los que estudian Latinidad en aquel Colegio de San Francisco de Sales. Y con igual objeto hizo también reimprimir aquel precioso librito, fruto de los desvelos y fatigas del grande amigo de la juventud, el célebre Sr. Carlos Rolín, titulado: Selectae e Veteri Testamento Historiae, que se compone de dos partes, la primera en un latín más sencillo y susceptible… [97] la segunda en un latín más levantado…, y a uno y otro añadió el P. Gamarra de su propio penu admirables reflexiones cristianas, sobre cada una de dichas historias; y en ellas inculca a cada paso la obediencia y respeto debido a los Reyes y Soberanos; abomina y detesta el regicidio y tiranicidio, y recomienda la eficacia y necesidad de la divina gracia, siguiendo puntualmente la más sana doctrina contenida en las obras. del Doctor de la Gracia, el Gran Padre San Agustín.»{69}

No se crea por eso que descuidasen el estudio de los clásicos paganos, pues Cornelio Nepote, Cicerón, Virgilio y Horacio les eran familiares; sirva de prueba el estilo latino del Dr. Gamarra, que es elegantísimo y armonioso, como el del Orador romano.

La Biblioteca Hispano-Americana-Septentrional menciona otros escritos, que son: «Musa Americana, Gadibus, 1769-8. Son los primeros cantos del jesuita Abad con un prólogo latino de nuestro Gamarra. – Academias Filosóficas, Imp. en México, 1774-4. – Las antigüedades de Xochicalco, Imp. en Italia, 1774. – El Sacerdote fiel y según el corazón de Dios; elogio fúnebre del V. P. D. Luis Alfaro, fundador del Santuario de Atotonilco, Imp. en México por Jáuregui, 1776-4. – Camino del cielo, panegírico de San Felipe Neri, Imp. en México por Ontiveros, 1779-4. – Reflexiones críticas sobre las historias escogidas del Viejo Testamento, Imp. en México por Ontiveros, 1781. – Coloquios con Jesús desde el huerto hasta el sepulcro. Ms.»{70}

El Señor Dávila asegura que «quedaron muchos manuscritos, que se han perdido, a saber: algunas oraciones académicas ya latinas ya castellanas, y Máximas de educación que trabajó para su colegio tomando parte de las obras del Abate Sabbatier. También escribió la Vida de la Madre [98] Josefa Lino de la Santísima Trinidad, fundadora del Convento de la Concepción, de San Miguel» y unas Visitas al Santísimo Sacramento, que corren impresas.»{71}
 

27 Septiembre, 08

NOTICIAS DE SUS OBRAS (segunda parte)

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 11:01 pm

En esta segunda parte del estudio bibliográfico que les llevo presentando desde la semana pasada habla acerca de otra obra de Gamarra titulada Santos deseos | de | una cristiana muerte, | o | preparación para ella | en un retiro de ocho días, o en un día de cada mes.

Las páginas de este libro son un conjunto de acertadas y convincentes reflexiones, de apóstrofes, soliloquios y coloquios bellísimos, expresiones todas de acendrada caridad: veamos, por ejemplo:

«Toda la vida presente debería, pues, emplearse en desear salir de ella para ser reunidos a la Verdad esencial, y nuestra alma debería estar continuamente exclamando con San Agustín: ¡Oh eterna Verdad!, ¡Oh verdadera Caridad!, ¡Oh amada Eternidad!, ¡Oh Dios de mi corazón! Por Vos sólo debo suspirar de día y de noche. Encended en mí el deseo de veros. ¡Ah!, rómpase este velo de mi carne: disípese esta densa nube que me roba la vista de vuestra luz: perezca este cuerpo de tierra que forma un caos infinito en tre Vos y mi alma, y que la impide correr hacia Vos, unirse a Vos, perderse en Vos. ¡Oh Verdad sumamente amable! Perezca cuanto antes este mi cuerpo por medio de una muerte cristiana, y sáqueme ella de esta región de obscuridad y de tinieblas; para hacerme pasar aquella Ciudad Santa, la cual no es otra cosa que Verdad, Caridad, y cuya vida consiste en ver sin velo y al descubierto, en amar sin división y sin disgusto, y en poseer sin mutación y sin fin la Verdad misma. Vea yo aquel día único e inmutable de la eternidad feliz, donde los escogidos, sentados a la mesa de Dios comerán aquel Pan que no es otro que el mismo Dios. ¡Oh Pan vivo, eterno inalterable! ¡Bienaventurado el que suspira continuamente por Vos! ¡Oh Pan sobresubstancial! ¡Oh Verdad eterna que alimentáis el espíritu sin consumiros! ¡Y que no os mudáis en el que se alimenta de Vos, sino que le mudáis en Vos misma! ¡Verdad que sois el Verbo de Dios, Dios como El y único Hijo suyo! Tenga yo hambre de Vos; suspire únicamente por Vos…

«Jesucristo no ha muerto por necesidad sino por bondad; y solicitando con su Padre nuestro perdón y nuestra gracia, le ha ofrecido su vida para que ella sea el precio, y ha vivido en un santo deseo de dar el último complemento al sacrificio de su muerte por nosotros.

«Apliquémonos a adorarlo en estos santos deseos con que deseaba la muerte por satisfacer por nuestros delitos, y por el celo de la justicia de Dios, a que se reconocía sujeto como víctima de Dios por todos los pecados del mundo. El que hubiese podido penetrar en el santuario adorable de su Divino Corazón, para ver ahí lo que pastaba a vista de su Padre, cuando deseando lavar con su Sangre nuestros pecados sobre la cruz, exclamaba: «Yo debo ser bautizado con un bautismo, y ¡oh!, cuánta ansia tengo hasta que le vea perfeccionado»; el que, digo, hubiese visto su Corazón en aquel momento, habría en Él visto lo que cada uno de nosotros debería sentir en el suyo, y lo que por lo común no sentimos. Porque, ¿quién no tiembla al oír solo nombrar, y mucho más al acercarse la muerte? Ello es cierto, que el alma misma del Salvador quedó turbada; pero San Agustín nos enseña, que nos guardemos bien de imaginarnos, que el alma santísima del Hijo de Dios sintiese pena por salir de este mundo, o que estuviese apegada a la vida presente, o que le faltase fuerza y vigor para completar su sacrificio.

«Pues, ¿cómo, oh Señor, le mandáis a mi alma que os siga, si está conturbada la vuestra? Si la misma fortaleza parece que desmaya, ¿cómo me sostendré yo que soy la misma debilidad, la misma flaqueza? Pero ya me parece que me respondéis al fondo de mi corazón, que por esto puntualmente podré seguiros; porque Vos tomáis sobre Vos mismo mi flaqueza para vestirme de vuestra fortaleza. No os abatís hasta mis enfermedades, sino para levantarme a vuestra fuerza. Cuando me animabais a aborrecer mi vida en este mundo para conservarla en la eternidad, era la voz de vuestra fuerza la que entonces me hablaba; y cuando decís que [96] vuestra Alma está triste hasta la muerte, es la voz de mi enfermedad y de mi flaqueza la que habla en Vos. Vos os cargáis de mi tristeza, de mi timidez, y esta timidez cargada por la misma fortaleza, elevada, santificada, y por decirlo así, divinizada en vuestra Persona, viene a ser para mí una fuente de fuerza, de valor y de confianza.»

21 Septiembre, 08

NOTICIAS DE SUS OBRAS

Archivado en: Benito Díaz de Gamarra — luandrei @ 5:55 pm

El texto que les voy a presentar es parte de un estudio bibliográfico y crítico de las obras de filosofía escritas, traducidas o publicadas en México desde el siglo XVI hasta nuestros días. Tiene 1 capítulo dedicado a Benito Díaz de Gamarra que esta dividido en tres. Lo presentado a continuaión es solo un fragmento de la primera parte:

Errores del entendimiento humano

El precioso librito que lleva el título de este párrafo, merece ser llamado joya literaria: en él revela su autor dotes no comunes de sagaz observador, que son puntualmente las que caracterizan al filósofo: procede en la crítica con suma delicadeza, evita alusiones maliciosas, agudezas que hieran el amor propio, facecias que levanten roncha.

La obra, impresa en dieciseisavo, consta de 258 páginas, y está distribuida en cuatro partes, de las cuales, la primera comprende algunos Errores acerca de la salud, tales como: Enfermarse por cuidarse mucho. – Perder la salud por vestir y andar a la moda. – Fajar a los niños de pecho. – Perder la salud y la hermosura por querer conservarlas. – Andar siempre en coche. – Comer muy bien para estar muy mal. Todo va escrito en estilo ameno, sencillo y hasta jocoso, que es el que produce mejores efectos en punto a crítica de costumbres.

En la segunda parte ocúpase en censurar los Errores acerca de la sabiduría humana, y son: Leer cosas que no hay escritas. – Creer que se sabe lo que se ignora. – Afirmar lo que no se sabe. – Estudiar para no aprender. – Hablar para no dejarse entender. – Querer oponerse a la naturaleza.

De todas estas observaciones, la más importante es quizá la que se intitula: Creer que se sabe lo que se ignora. Allí espontáneamente descubre el autor su criterio filosófico harto positivista, aunque parezca anacrónica la palabra; allí, con reflexiva complacencia, declárase ecléctico; allí, en fin, con cierta vanagloria o inocente candor, afirma haber sido entre nosotros el primero que combatió con éxito los antiguos métodos, y que introdujo la Filosofía moderna, invocando para comprobarlo el testimonio de hombres de letras, y expresa que por eso ha tenido sus envidiosos.

Esto es solo ua parte de el texto si están interesados y no quieren eserar a la próxima semana les dejouna dirección que les solucionará el rpoblema. :)

http://www.filosofia.org/aut/001/ev190405.htm

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