Por Ángel Islas Montaño (¿a poco si?)
Francisco Javier Clavijero fue hijo de padre español y madre criolla; nació en el Puerto de Veracruz (México) el 9 de septiembre de 1731; murió en Bolonia Italia el 2 de abril de 1787.
Su padre trabajaba para el gobierno de la corona española por lo que su familia se trasladaba de una población a otra constantemente, y casi siempre en regiones con fuerte presencia indígena, así fue como desde niño aprendió la lengua náhuatl, esta lengua le sirvió más tarde, cuando se convirtió en maestro misionero e historiador.
Clavijero tuvo desde pequeño la oportunidad de tratar íntimamente con gentes indígenas, de conocer a fondo sus costumbres y naturaleza, y de investigar con suma atención cuanto de especial produce aquella tierra, fueran plantas, animales o minerales. Siendo todavía muy joven, Francisco Javier Clavijero entra a la Compañía de Jesús como novicio y se ordena en Tepozotlán el 13 de febrero de 1748, portando por primera vez la sotana.

El estudio de la filosofía moderna era considerado peligroso para la “pureza” de la religión pero Clavijero desafía este pensamiento y lee con avidez a Descartes, Leibnitz y Newton, entre otros.
Francisco Javier Clavijero fue nombrado prefecto de estudios del Colegio de San Ildefonso y estuvo en desacuerdo con las enseñanzas rutinarias de la filosofía que se impartían en dicha institución. De su desacuerdo con la enseñanza tradicional, Clavijero hizo partícipe de ello al padre provincial y dado que entre los jesuitas se evitaba a sus integrantes ejercer alguna ocupación contraria a sus inclinaciones, fue relevado del cargo.
Sobre el aspecto filosófico, Clavijero escribiría su Diálogo entre Filateles y Paleófilo, y en el literario, dedicaría sus esfuerzos a desterrar el difícil y rebuscado culteranismo de Góngora y Argote.
La obra sobre arqueología de don Carlos de Sigüenza y Góngora, la lectura de antiguos manuscritos y la observación de antiguas pinturas, consultadas en la biblioteca del colegio de San Pedro y San Pablo, despertó en Clavijero el interés por la Historia de México.
La expulsión de los jesuitas en México, alcanzó a Clavijero en el colegio de Guadalajara, de donde fue conducido a Veracruz para ser embarcado con destino a Italia, el 25 de octubre de 1767. El ansia de conocimiento impulsa a Clavijero a estudiar náutica, física y astronomía durante la travesía que realiza rumbo al destierro. Al llegar a Italia, Clavijero se establecerá primero en Ferrara, donde el conde Aquiles Crispo le ofrecerá su casa y su biblioteca,
posteriormente, radicará en Bolonia, ahí se dedicará por entero al estudio pero además, fundará una academia literaria conocida como “La casa de la sabiduría”, sitio al que concurrían sus compañeros de exilio y otros notables hombres de saber.
En Bolonia, con el corazón puesto en su patria, se compromete a realizar la tarea de escribir la obra histórica que lo haría trascender: La Historia Antigua de México, escrita en italiano y basada en los datos que había aprendido, visto e investigado. Clavijero también escribió Historia de la Antigua o Baja California.
Francisco Javier Clavijero muere sin lograr el debido reconocimiento de su país, como el noble historiador que acabó con los errores divulgados en el extranjero sobre la historia de México.
Ahí está, otro extranjero, otro escritor español que se sobreinteresa por la historia de México, y por la cultura mexicana. Lo que Clavijeroquería en parte, era desmentir todo lo que en europa se estaba inventando sobre México, y aunque fue exiliado , eso no le inpidió seguir estudiando acerca de la historia mexicana.
Yo digo que es excelente que gente que no tiene nada que ver se interese en cambiar la educación en méxico aunque muchos de esos intentos son nulos y la mayoría de las veces fracasan, sobre todo en intentos de mejorar el nivel académico y más específico a lo que nos interesa; acabar con una filosofía poco ortodoxa que todavia nos rodea, una filosofía que carece de seriedad.
http://redescolar.ilce.edu.mx
http://www.iea.gob.mx/efemerides/efemerides/biogra/fclavije.htm