Pensamiento Filosófico en México

12 Mayo, 09

Hugo Sánchez

Archivado en: Hugo Sánchez — ale3191 @ 6:45 pm

IMG_2845Por Julio Flores

Nacido en la Ciudad de México, 1958 Jugador de fútbol mexicano, sin duda uno de los mejores del deporte rey de los 80. El padre de Hugo, Héctor Sánchez, había sido jugador del Asturias y del Atlante. A la edad de 14 años Hugo entró ya a formar de la selección mexicana para los juegos olímpicos y ganó el torneo de la CONCACAF.

En 1976 fichó por formación juvenil de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), equipo en el que estuvo hasta el año 1981. Hugo Sánchez tomó parte en los Juegos Olímpicos de Montreal (Canadá) de 1976, en los cuales coincidió con su hermana (gimnasta olímpica), quien le enseñó la tradicional maroma o voltereta con la que solía celebrar sus tantos.

En octubre de 1977 debutó con la selección nacional mexicana absoluta, ganando el torneo de la CONCACAF. En la temporada 76-77 consiguió con el equipo de la UNAM, los Pumas, el primer campeonato de Liga de la historia del club. Dos años después terminó como máximo realizador del torneo, con 26 goles. Al final de esa temporada (1979), jugó un verano en Estados Unidos con los San Diego Sockers, pero pronto regresó a la UNAM, con la cual obtendría otra Liga (80-81), la Copa CONCACAF de clubes (1980) y la Copa Interamericana (1980), frente al Nacional de Montevideo.

Después de cinco temporadas en la UNAM (1976-1981), y con 99 goles en su cuenta personal, comenzó su carrera por España, en primer lugar en el Atlético de Madrid, al que se incorporó en 1981 y en el que, tras un periodo de adaptación, consiguió triunfar en la temporada 84-85, ganando la Copa del Rey, el segundo puesto de la Liga Española y el Trofeo Pichichi (otorgado al máximo goleador del torneo) merced a sus 19 tantos.

Ese verano fue fichado por el Real Madrid, equipo con el que entraría en la mejor etapa de su carrera deportiva al lado de jugadores como José Antonio Camacho, Emilio Butragueño, Rafael Gordillo, Jorge Alberto Valdano o Michel. Con el Real Madrid conquistó una Copa de la UEFA (1986), cinco títulos de Liga consecutivos (de 1986 a 1990), una Copa del Rey (1989), dos Supercopas de España (1988 y 1990) y cuatro nuevos Trofeos Pichichi como máximo realizador de la Liga: 1986 (22 goles), 1987 (34), 1988 (29) y 1990 (38, igualando el célebre récord del mítico jugador español Zarra).

hugol

Para mí, la filosofía en México se puede abordar desde muchas perspectivas, es una doctrina que si bien se puede traducir en el indigenismo de Villoro o el historicismo de Ortega y Gasset, también se aborda desde muchos otros aspectos, bien está el teatro, la pintura o el cine, también existe la filosofía de las patadas, la filosofía del futbol. En sí, el mexicano tiene por esencia el futbol, un país entero se paraliza y entrega su energía y dedicación total a once jugadores cada fin de semana.

Por lo tanto Hugo Sánchez me deja con un grato sabor de boca ya que él es un motivador de chicos y jóvenes y un símbolo de los mexicanos, es la otra cara de la moneda, donde se puede ver el coraje y las ganas por sobresalir, tomando en cuenta de que en México somos pamboleros, no poemos tomar como mejor ejemplo a Hugol, si se trata de exponer nombres de triunfadores.

www.biografiasyvidas.com/biografia/s/sanchez_hugo.htm

30 Abril, 09

El juego y su hombre

Archivado en: Hugo Sánchez — ale3191 @ 4:32 pm

En esta ocasión, les traigo un cuento hecho por mí, El juego y su Hombre. El juego y su hombre, el futbol puede ser una pasión, puede ser un martirio, ¿pero, qué pasa cuando el futbol se convierte en la vida?, que lo disfruten.

13 Abril, 09

38 goles

Archivado en: Hugo Sánchez — juliosutd @ 1:56 pm

1. Ya parezco más hablador yo que él, les dejo un video, para que vean que Hugo no es tan mito. (Incluye la canción de Hugo)

2. Felices vacaciones a todos.

Generación Sub-17

Archivado en: Hugo Sánchez — juliosutd @ 1:18 pm

Primero que nada disculpen mis entregas tardías, pero diversos motivos me llevaron a la situación de no poder bloggear con constancia, sin más, les dejo aquí lo que les había prometido.

En un partido al que asistí en el Estadio Azteca, vi en el comercio informal, unas playeras que decían lo siguiente: “2 de octubre no se olvida: México campeón mundial sub-17″. De inmediato el ver la primera leyenda que lleva esta playera, muchos podrían desatarse en opiniones, lo podremos tomar como algo chusco, como algo hiriente o profano o bien, también está la opción de sentirnos más orgullosos con el nuevo sentido que toma esta frase que con aquél del que se origina, de aquellos muchachos que lucharon en la Plaza de las Tres Culturas, representando las demandas que los mexicanos más que exigir, necesitábamos; ahora el contexto no cambia, si bien hay que sumarle la casualidad de que son unos jovencitos los que cambian a México, en el 2005, México demandaba esta sed por triunfar, de que en nuestro deporte favorito ya fuéramos algo más, eso que nos vendía la tele, eso que nos vendía la misma Federación, con que éramos la décima potencia del futbol mundial. Resulta que nadie se imaginaba que nuestros salvadores volverían a ser otros jóvenes, llegando hasta la final – un 2 de octubre del 2005- contra el Goliath Brasil, que aunque fueran nóveles jugadores, la mayoría se enontraban jugando ya en equipos de primera división de su país y europeos, por su parte, México contaba con juveniles cuasi desconocidos, pues basta con decir que ni siquiera algún medio de comunicación se interesó por ellos (realmente) mas que a partir de las semifinales. Ahora por supuesto podemos recordar todos el antes mencionado partido contra los cariocas, donde México ganó por marcador de 3 a 0; por supuesto ahora también se nos pueden hacer conocidos jugadores como Giovani Dos Santos (Sí, es mexicano), Carlos Vela, César Villaluz, Héctor Moreno o Patricio Araujo, ahora ya son jugadores reconocidos no sólo en México, mucos de estos muchachos juegan ya en equipos importantes de Europa.

Pero no quiero hacer más énfasis en referencias a los jugadores que son ahora, sino al momento que fue en ese entonces. Recordemos bien que el 2005 fue un año que estaba por cerrar un sexenio, un sexenio presidencial muy desatado, el teatro se le caía a Vicente, hasta que encontraron una salida rápida con los jovencitos futbolistas.

Durante casi un mes ellos fueron el tema de todos, incluidos los medios de comunicación que dedicaron decenas y decenas de espacios al aire para entrevistar o hacer reportajes de los jugadores.

Aunque bien se puede interpretar como pretexto, sabemos perfectamente que esto es lo que el mexicano también quería, ver triunfar a su selección de futbol, y no está nada mal, bien estos niños llegaron a levantar la moral del mexicano, a impulsar la cultura del deporte y nos reanimamos por unos momentos de lo que era un porvenir de incertidumbre completa. Se tiene una esperanza en el próximo mundial con estos jóvenes que ahora con más madurez buscarán también llevar a México al plano de los campeones internacionales de la selección mayor.

22 Marzo, 09

La otra opinión

Archivado en: Hugo Sánchez — juliosutd @ 2:23 pm

La semana pasada escribí para ustedes lo que representa Hugo Sánchez como símbolo de México, como un triunfador y como aquél hombre que fue a triunfar a la llamada Madre Patria.

Pues bien, el mexicano también siente otra cosa por Hugo Sánchez, es un disgusto hacia él, una apatía que nace a partir de la boca de Hugo Sánchez. El Niño de Oro, recordemos, fue bicampeón con el equipo de la UNAM, siendo ya director técnico de éste, en el tiempo cuando Hugo era bicampéon, el director técnico de la Selección Nacional era su gran némesis: el señor Ricardo la Volpe, un argentino cuya rivalidad venía desde la cancha, de cuando él era un portero y hugo el goleador letal, La Volpe aseguró que jamás volvería a ver su marco vencido por una chilena de Hugo Sánchez, situación que se repitió y se repitió. En aquél momento Sánchez criticó arduamente el trabajo de México, agregando sazón a las críticas con el tema de que La Volpe, un extranjero, no podía sentir lo mismo por dirigir a México que un mexicano y que además, éste dirigía de una mala forma al conjunto nacional, para rematar Hugo dijo tajantemente que él ya se encontraba listo para dirigir a la Selección o al Real Madrid.

Para muchos, Hugo fue la voz de México, llenos de inconformidad con el trabajo del tricolor, tomando en cuenta las elminatorias para el Mundial y el cómo en una zona tan sencilla de clasificarnos -tomando en cuenta el nivel de nuestros futbolistas- resultaba tan difícil jugar, incluso a selecciones que son semi-profesionales. El tiempo y los méritos llevaron a Hugo Sánchez a tomar a la Selección,   una vez concluido el trabajo del argentino, en sus primeras declaraciones aseguró “Ganar con México todo” (palabras que a intepretación de cualquiera incluían el Mundial), México no logró cosas buenas con Sánchez, al parecer es la zona de la llamada CONCACAF la que crece  y nosotros decrecemos, vamos en picada. Los malos resultados dieron por terminado el ciclo de Sánchez con la Selección, y con nuevos comentarios, argumentando que “Se malinterpretaron sus palabras”, con respecto a que México ganaría con él todo. Ahora la voz de México la teníamos nosotros mismos, y había inconformidad con su trabajo, todos pedimos a gritos su salida y aquella simpatía que teníamos por Hugol, desapareció de golpe.

Viene aquí la otra cara de la opinión, del Hugo Sánchez que veneramos como Jugador y Director, y es que en sí el humano tiene como naturaleza quejarse de lo que no le gusta, y bien es cierto, Hugo le ha dado mucho al deporte nacional y se ganó el respeto de muchos, se sabe que es un triunfador, sin embargo otro elemento del humano, es el no tener memoria, quizá como resultado de que se nos desborde la pasión por el balompié, al final, después de Hugo Sánchez, tenemos otro técnico extranjero, y los resultados no cambian, ni para bien, ni para mal.

Como conclusión, se dice que Hugo fue el mejor jugador mexicano de todos los tiempos, pero como director técnico es de poco respeto.

La próxima semana, dejaré de un lado a Hugo Sánchez, pero seguiré con el futbol, con la llamada Selección Campeona sub-17. Hasta la próxima.

12 Marzo, 09

El que se la fue a romper a los españoles

Archivado en: Hugo Sánchez — ale3191 @ 10:58 pm

La única vez que fui a España no pude evitar ir al estadio Santiago Bernabéu, mítico recinto que funge como casa del Real Madrid. El Real Madrid es un club prestigioso y popular en todo el orbe, y su estadio es digno merecedor de tener un museo en su interior. Ahí encontré el Once Ideal de todos los tiempos del Real Madrid, entre ellos destacaban Alfredo Di Stéfano, Zidane y por supuesto, Hugo Sánchez.

Sin embargo cuando Hugo llegó a España, no llegó con nada de cartel, no tenía triunfos internacionales, y del equipo del que procedía, a penas había sido campeón por primera vez en su historia. Hugo llegó al Atlético de Madrid, donde jugó una temporada y salió campeón goleador, pichichi, como le hacen llamar al mandamás de los romperedes en España, de ahí dio el salto al eterno rival, el Real Madrid. Bien es difícil ganarse a una afición por demás exigente, como es la del cuadro madridista, ahora hay que sumarle dos factores, Hugo venía del acérrimo enemigo y Hugo era mexicano. Lo primero que le gritaron -según sus propias palabras- fue “Lárgate a tu pueblo”, “Indio con sombrero”, sin embargo Hugo jamás bajó la cabeza ante tales hostigamientos, fue conquistando la rigidez de los hinchas madridistas con goles. Años después Hugo se volvió ícono del madridismo, formando una delantera temible junto con los demás integrantes de la llamada Quinta del Buitre, personalmente logró cuatro pichichis más y obtuvo el récord de máximo anotador de goles en una sola temporada en la liga española; colectivamente ganó La Liga, La Copa del Rey y la Copa Europea en repetidas ocasiones, fueron años de gloria. No es que Hugo terminara cayando bocas, más bien transformó esas ofensas en gritos de gol y en coros de “Hugol, Hugol”. Un mexicano triunfando en la Madre Patria, una España rendida ante un “Indio”.

Hugo regresó a México entre alabanzas, como el mexicano que se fue a triunfar a España, es un orgullo para el pueblo mexicano, porque no sólo es un ejemplo deportivo, es un ejemplo del coraje que le ha faltado a muchos, y de ese coraje que parecía que el mexicano no tenía, la mentalidad del mexicano se limitaba a triunfar en propia tierra, pero Sánchez da una lección de que podemos expander nuestros triunfos, la cosa no le fue fácil, nadie le aseguró su participación en ningún partido y nadie le prometió ser figura. Es por eso que para nosotros el pentapichichi es un emblema, incluso un emblema de irreverencia, de lo que hasta entonces el mexicano no podía ser, la figura del mexicano subyugado se desvanecía con cada gol. Para el mexicano el futbol no sólo es importante como disciplina, sino como medio de ditracción y desatador de pasiones, ahora, ver que un mexicano daba la cara por su país, jugando con múlitples situaciones adversas, vino a revlucionar la pasión del mexicano, ha motivado a muchos, incluso para los jóvenes de ahora, les resulta un emblema para entender al nuevo mexicano, aquél que se repone de situaciones adversas y que con base al trabajo sobresale. Hugo es un ejemplo para todos nosotros, porque nos enseñó a triunfar, y ¿por qué no verlo así?, pero simbólicamente fue aquél que se la fue romper a los españoles.

8 Marzo, 09

El Niño de Oro

Archivado en: Hugo Sánchez — ale3191 @ 7:58 pm

La filosofía en México se puede abordar desde muchas perspectivas, es una doctrina que si bien se puede traducir en el indigenismo de Villoro o el historicismo de Ortega y Gasset, también se aborda desde muchos otros aspectos, bien está el teatro, la pintura o el cine, también existe la filosofía de las patadas, la filosofía del futbol. En sí, el mexicano tiene por esencia el futbol, un país entero se paraliza y entrega su energía y dedicación total a once jugadores cada fin de semana.

El futbol nacional ha eregido como su máximo símbolo a la figura de Hugo Sánchez, el que alguna vez el gran cronista mexicano Ángel Fernández bautizara como el Niño de Oro, en aquél torneo de selecciones menores en Francia.

Y es que el pentapichichi le dio otra identidad al mexicano, es un representante a nivel mundial, y es “El que se la fue a romper a los españoles.”

No es casualidad que aquellos juveniles mexicanos que conquistaron en 2005 la Copa Mundial en Perú, hayan sido motivados por su técnico con videos de Hugo Sánchez.

Es por eso que semana con semana procuraré en este espacio compartir con ustedes no sólo como influye Hugo Sánchez en la mentalidad del mexicano sino, cómo es importante para nosotros este deporte.

A modo de pequeña introducción vean el video, además de ser una selección de sus mejores goles, se dicen datos interesantes sobre su vida como futbolista.

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