Por Xavier Corro Tapia.
Nació el 21 de Mayo de 1895 en Jiquilpán, Michoacán; Vivió una infancia difícil, huérfano de padre tuvo que trabajar de niño y recibió apenas una educación elemental, en 1913, durante la revolución mexicana se enlisto e las fuerzas de Guillermo García, donde empezaría una sobresaliente carrera militar, llegando al rango de General. Al terminar la revolución inicio su carrera política bajo la protección del jefe máximo. En 1934 recibe a la presidencia de México.
En 1938 Lázaro Cárdenas cometió las dos decisiones más importantes de su vida: como presidente de la República expropio la riqueza petrolera que contiene el territorio nacional de las diferentes compañías extranjeras que la explotaban, las cuales habían llegado al país durante el porfiriato. Este acto fue aprobado en general por todo el pueblo mexicano y les creo al presidente y
sus colaboradores un afecto cada vez mayor dentro de la opinión pública. Para muchos, la expropiación significaba un sacudimiento final del imperialismo que por tanto tiempo había sangrado al país, impidiéndole confiar en su propia fuerza y capacidad.
En ese mismo año, el presidente creo el Partido de la Revolución Mexicana, con el objetivo principal de desacreditar la influencia política que Plutarco Elías Calles tenia sobre los simpatizantes políticos de la revolución; volviéndose éste la sustitución del partido político de mayor importancia en el país: el Partido Nacional Revolucionario.
Cárdenas inicio su carrera política desde el apoyo que tenia el ejercito después de la Revolución, y su mentor fue Calles, quien después de intercambiar a tres presidentes durante el maximato, promovió la presidencia del militante michoacano, debido a que compartían los mismos principios post revolucionarios que uno le había heredado al otro. Pero Cárdenas, conciente que el creciente poder e influencias de Calles estaban perfilando una dictadura oculta, tomo una posición firme dentro de su rol como presidente y desterró a su antiguo tutor político.
Cárdenas murió el 19 de Octubre de 1970. Por sus actos y actitud como un verdadero demagogo, que le ha dejado una herencia digna (pero olvidada) a nuestro país, se ha convertido en la figura más importante y reconocida de cómo debería ser la política de Estado. Durante la mitad del siglo XX, durante el tiempo que ejerció cargos públicos, Cárdenas se encargo de impulsar al país hacia una estabilidad económica, social, y (
por qué no) humana. Fue él quien propicio, desde el Estado, una re-aculturación de nuestra filosofía, puesto fue él quien ofreció que llegara la filosofía de España con los transterrados. En mi opinión, ha sido el presidente más digno que ha tenido México, y sigue siendo un ejemplo de cómo debería ser, y qué deberíamos hacer para tener un mejor país.
Pára que sepas má visita: http://www.biblioteca.tv/artman2/publish/1938_227/Discurso_del_Presidente_L_zaro_C_rdenas_con_motivo_1442.shtml