Pensamiento Filosófico en México

10 Mayo, 09

Roberto Gavaldón

Archivado en: Roberto Gavaldón — ale3191 @ 9:45 am
Por Leonardo Tlacuilo

Por Leonardo Tlacuilo

 
     Roberto Gavaldón Leyva nació en Ciudad Jiménez en Chihuahua en el año de 1909, es considerado uno de los más importantes directores en la historia del cine mexicano  y representante del cine nacional.

   Nunca cursó alguna carrera cinematográfica ni recibió educación sobre el tema, de hecho, cuando viajó por Estados Unidos,  lo que pretendía era cursar la carrera de odontología, hasta que en el año de 1933 decidió meterse en el mundo del cine. Inició como extra en películas como “Almas Encontradas” de rafael J. Sevilla y “El prisionero 13″ de Fernando de Fuentes.

   Su educación formal inició en el año de 1936 cuando se volvió asistente de director de varios de los directores más renombrados de la época y fue hasta el año de 1943 cuando pudo codirigir con Fernando Méndez “Las Calaveras del Terror”, “Tormenta en la Cumbre” con Julián Soler y “Naná” con Celestino Gorostiza.

    Para su primer película tomó el texto de Vicente Blasco Ibáñez “La Barraca”. El resultado fue la obtención de 10 Arieles entre ellos el de Mejor Película y el de Mejor Director. A partir de entonces su carrera se disparó conformando así una filmografía de más de 50 títulos. Formó parte del Sindicato Técnico de la Industria del Cine (STIC) y del  Sindicato de Trabajadores de la Producción (STPC) y fue uno de los diputados encargados de elaborar el proyecto de Ley de Cine que reclamaban los diversos sectores profesionales.

  

   En el ocaso de la época de oro del cine mexicano, Gavaldón continuó con su actividad fílmica, aunque se involucró más en la política. Como diputado federal promovió reformas a la Ley Federal de Cinematografía que fueron obstaculizadas en la Cámara de Senadores. Es evidente que su poder político era limitado, pues de otra manera no se explica la censura sufrida por su película Rosa Blanca (1961), que fue estrenada hasta 1972.

   Su prestigio como director también comenzó a ser cuestionado. En los años sesenta surgió en México una crítica incisiva y revisionista del pasado que consideraba a Gavaldón como un director estático, más preocupado por la forma que por el contenido de sus películas:

A falta de belleza y de auténtica intensidad, virtudes que nunca prosperarían en el cine frío y académico de Gavaldón, “La barraca” tuvo cuando menos el mérito de no ser teatro fotografiado [...]
García Riera, E. (1993). Historia documental del cine mexicano III: 1943-1945. Guadalajara, México: Universidad de Guadalajara, p. 196.
 
A Gavaldón poco le importa lo que narra. Filma sin coraje ni convencimiento. Se muestra exterior a todo. Cuando quiere emocionar prodiga close-ups de Pedro Armendáriz con la boca abierta en estruendoso desafío. Establece con ineptitud sus relaciones de distancia. “Rosauro Castro” es una película inerte [...]
Ayala Blanco, J. (1985). La aventura del cine mexicano. México: Editorial Posada, p. 180.

   Apreciaciones semejantes condujeron a un prematuro desprestigio del cine de Gavaldón. Su carrera continuó por algunos años más, ya sin el fulgor del pasado. Su salud se deterioró y su fama se desvaneció casi por completo. Llegada la hora del retiro, Gavaldón prefirió alejarse totalmente de la vida pública y retirarse discretamente a convivir con su familia.

   

   Poco antes de su muerte, la obra de Roberto Gavaldón comenzó a ser revalorada. En 1986, la Cineteca Nacional le otorgó la Medalla Salvador Toscano al Mérito Cinematográfico. Una nueva generación de críticos e historiadores redescubrió su filmografía y se entusiasmó con ella. El “frío academicismo” de sus imágenes fue apreciado como un estilo y se localizaron constantes temáticas en sus proyectos fílmicos más importantes. El nombre de Roberto Gavaldón entró de nuevo a la lista de los grandes directores del cine mexicano.

   El tema principal en sus películas era el melodrama social, revolucionario, con ambientes folclóricos sobre cierta mitología artística y la mayor parte ellas han pasado a formar parte del cine clásico mexicano. 

   Trabajar sobre Roberto Gavaldón me permitió explorar más sobre el cine mexicano, además de que es el cine lo que en realidad me interesa. Gavaldón fue, junto con otros grandiosos directores, uno de los que ayudó a construir lo que es nuestro cine mexicano, un cine que poco a poco ha ido recobrando su fuerza con el paso del tiempo. Gavaldón es también como una inspiración, porque él es el ejemplo de que, a pesar de las circunstancias en las que uno se encuentre, siempre se puede lograr lo que uno quiere y más.

   Espero haber contribuido algo a la cultura general con las entradas de este blog al igual que mis compañeros, espero que sean de su agrado y gracias por leernos.

 

“Para que sepas más”…

http://cinemexicano.mty.itesm.mx/directores/gavaldon.html

http://www.imdb.com/name/nm0310449/

http://video.google.com/videosearch?hl=es&q=roberto+gavald%C3%B3n&um=1&ie=UTF-8&ei=1fUGSqW3E5vMMLPB0PUG&sa=X&oi=video_result_group&resnum=4&ct=title#

 

4 Abril, 09

Macario II.

Archivado en: Roberto Gavaldón — tlaco @ 2:58 pm

   Pues muy bien, como les había dicho, en esta entrada les hablaré un poco sobre la película “Macario”.

  “Macario”, cuenta la historia de un pobre leñador que apenas puede mantener a su familia. Su único deseo es poder comerse entero un guajolote todo para él. Su esposa, al oír esto, decide robar un guajolote para que Macario pueda cumplir su sueño. Un día muy temprano, antes de que Macario salga atrabajar, su esposa le da el guajolote y le dice que se vaya rápido antes de que despierten sus hijos, así que Macario se va al bosque. Ahí, cuando Macario se dispone a comer su guajolote, se le aparece el diablo, y le ofrece primero sus espuelas, luego unas monedas de oro y después el bosque entero a cambio de un trozo del guajolote, Macario al darse cuenta de quien se trata se niega y se va a otra parte del bosque. Ya instalado en otro lugar, cuando está apunto de comer, se le aparece Dios quien le pide un trozo del guajolote, Macario, con mucha pena se lo niega, diciéndole que Él, lo único que quiere es que haga una acción buena y que en realidad no le interesa comer guajolote, pero que aún así le va a dar, pero Dios ya no está, así que Macario se va de esa parte del bosque, más tarde se encuentra con un tercer personaje, esta vez es la muerte. Cuando la muerte le pide a Macario un trozo de guajolote, éste se lo da, ya que así, al menos podrá retrasar a la muerte para que pueda comer algo del animal. En agradecimiento la muerte le da a Macario un agua curativa con la que podrá curar ualquier enfermedad a menos que la muerte se oponga a la salud del enfermo, pero lo único que traerá este obsequio serán problemas para Macario y su familia.

   La película se estrenó en el año de 1960 y fue estelarizada por Ignacio López Tarso como Macario y por Pina Pellicer como su esposa. Se cuentan anécdotas de que Gavaldón fue muy estricto durante la filmación de la película, la cual está basada en la pequeña novela del autor alemán radicado en México Bruno Traven. Una de las escenas más memorables de la película fue filmada en las grutas de Cacahuamilpa en el estado de Guerrero, lo cual hizo que más turistas visitaran el lugar.

   La película ganó dos premios, uno a mejor actor en el Festival Internacional de Cine de San Francisco y otro a mejor película hispanoamercana en el Cinema Writers Circle Awards en España; y fue nominada al premio Oscar como mejor película extranjera y a mejor director en el Festival de Cannes, pasando así, a ser una de las películas más memorables del cine mexicano.

  

   Pues esta es mi última entrada en este blog, espero que todas hayan sido de su agrado y hayan aportado algo, muchas gracias a todos los lectores y que les vaya bien.

     

29 Marzo, 09

Macario

Archivado en: Roberto Gavaldón — tlaco @ 11:45 am

Aquí les dejo tres videos de la película Macario, de la cual hablaré en la siguiente entrada. Personalmente, ésta es mi escena favorita, donde Macario se encuentra con el Diablo, Dios y la Muerte. 

 

18 Marzo, 09

Gavaldón en la Cineteca

Archivado en: Roberto Gavaldón — tlaco @ 10:37 pm

   Hace poco me enteré que hubo un ciclo de películas de Gavaldón en la Cineteca Nacional por motivo del centenario de su nacimiento que además formó parte del FICCO 09, lamentablemente solo va a estar hasta el Domingo 22 de marzo, lo que quiere decir que quedan 4 películas, las cuales son:

Macario (Jueves 19 de marzo a las 18:00 y a las 20:00)

Rosa Blanca (Viernes 20 de marzo a las 18:00 y a las 20:00)

Días de Otoño (Sábado 21 de marzo a las 18:00 y a las 20:00)

y El Gallo de Oro (Domingo 22 de marzo a las 18:00 y a las 20:00), película que además está basada en el libro del mismo nombre de Juan Rulfo. Todas están protagonizadas por Ignacio López Tarso.

   La Cineteca Nacional se encuentra en Avenida México-Coyoacán no. 389 Col. Xoco en la Delegación Benito Juárez, justo en frente del hospital Xoco.

Aquí les dejo un mapa y la dirección electrónica, y ojalá puedan ir al menos a una de las funciones.

 

http://www.cinetecanacional.net/

15 Marzo, 09

Filmografía de Roberto

Archivado en: Roberto Gavaldón — tlaco @ 1:14 pm

   Pues aquí les dejo la filmografía entera de Roberto Gavaldón y algunas imágenes de las mismas.

El Hombre de los hongos (1980)
Cuando tejen las arañas (1979)                                      

La playa vacía (1977)

Las Cenizas del diputado (1977)

La Madrastra (1974)
Don Quijote cabalga de nuevo (1973)

Doña Macabra (1972)

Las Figuras de arena (1970)

La Vida inútil de Pito Pérez (1970)

Río Blanco (1967)

Los Hijos que yo soñé (1965)

El Gallo de oro (1964)
Días de otoño (1963)
Rosa blanca (1961)

El Siete de copas (1960)

Macario (1960)
Flor de mayo (1959)
Miércoles de ceniza (1958)
La Rebelión de la sierra (1958)

La Venganza de Heraclio Bernal (1958)

Aquí está Heraclio Bernal (1958)

La Escondida (1956)
Historia de un amor (1956)

Viva revolución (1956)
The Littlest Outlaw (1955)

De carne somos (1955)

Después de la tormenta (1955)
Sombra verde (1954)
Camelia (1954)

El Niño y la niebla (1953)
Las Tres perfectas casadas (1953)

Acuérdate de vivir (1953)

El Rebozo de Soledad(1952)
La Noche avanza (1952)

Terminal del Valle de México (1952)

En la palma de tu mano (1951)
Deseada (1951)

Mi vida por la tuya (1951)

Rosauro Castro (1950)

La Casa chica(1950)
Han matado a Tongolele (1948)

A la sombra del puente (1948)

Adventures of Casanova (1948)
La Diosa arrodillada (1947)
La Vida íntima de Marco Antonio y Cleopatra (1947)  

La Otra (1946)
Rayando el sol (1946)

El Socio (1946)

Corazones de México (1945)
La Barraca (1945)

Nana (1944)

El Conde de Montecristo (1942)
Cielito lindo (1936) (co-director)

 

 

7 Marzo, 09

Gavaldón

Archivado en: Roberto Gavaldón — ale3191 @ 6:51 pm

   Pues éste último periodo de entradas va a ser menos formal, y con eso me refiero a que ya no hablaré sobre algún filósofo mexicano, sino que ahora me enfocaré en la labor del director de cine mexicano Roberto Gavaldón.

    Roberto Gavaldón Leyva nació en Ciudad Jiménez en Chihuahua en el año de 1909, es considerado uno de los más importantes directores en la historia del cine mexicano  y representante del cine nacional.

   Nunca cursó alguna carrera cinematográfica ni recibió educación sobre el tema, de hecho, cuando viajó por Estados Unidos,  lo pretendía era cursar la carrera de odontología, hasta que en el año de 1933 decidió meterse en el mundo del cine. Inició como extra en películas como “Almas Encontradas” de rafael J. Sevilla y “El prisionero 13″ de Fernando de Fuentes.

   Su educación formal inició en el año de 1936 cuando se volvió asistente de director de varios de los directores más renombrados de la época y fue hasta el año de 1943 cuando pudo codirigir con Fernando Méndez “Las Calaveras del Terror”, “Tormenta en la Cumbre” con Julián Soler y “Naná” con Celestino Gorostiza.

(Rafael Baledón y Raquel Rojas en escena de Tormenta en la cumbre)

   Para su primer película tomó el texto de Vicente Blasco Ibáñez “La Barraca”. El resultado fue la obtención de 10 Arieles entre ellos el de Mejor Película y el de Mejor Director. A partir de entonces su carrera se disparó conformando así una filmografía de más de 50 títulos. Formó parte del Sindicato Técnico de la Industria del Cine (STIC) y del  Sindicato de Trabajadores de la Producción (STPC) y fue uno de los diputados encargados de elaborar el proyecto de Ley de Cine que reclamaban los diversos sectores profesionales.

   El tema principal en sus películas era el melodrama social, revolucionario, con ambientes folclóricos sobre cierta mitología artística y la mayor parte ellas han pasado a formar parte del cine clásico mexicano. 

Blog de WordPress.com.