Pensamiento Filosófico en México

2 Diciembre, 09

El menosprecio de la cultura en México

Archivado en: Samuel Ramos — d4ff @ 10:23 pm

Samuel Ramos, “El perfil de la cultura mexicana”, en El perfil del hombre y la cultura en México, Lecturas Mexicanas, México,  1987, 83-89 págs.

 Por Dafne S.

Una concepción acerca de la influencia europea penetra al pensamiento mexicano de “abandonar” su cultura, comparando y tratando de imitar otra cultura donde subyacen las raíces, más el mexicano no se detiene al intelecto donde podría abarcar una cultura viva y propia. Podría sonar hasta difícil el hecho de “propia”, pero uno es quien no le ha dado el lugar.

Escribe Bolívar, los americanos somos europeos de derecho¹. ¿A qué se refiere? Al hecho de que el “mexicano europeizante” no ha dejado por separado esa imitación, es como algo indispensable para la vida. Teniéndose o no una cultura que nos defina, sólo la podemos encontrar, hasta ahora, por un hecho histórico y el escrito constitucional; y, que por tanto, hay manera de que esto anule la mezcla para crear esto que llamamos “nacionalismo”, mandándola a “pintoresca”.
Algo que ha pasado en México, es la pérdida de una historia verdadera de la cultura mexicana, y esto ha causado el hecho de que éstos pierden la noción de tierra que pisan para modificar esa “verdad”, más, se tiene que volver sincero para valorar y aceptar la vida y el suelo en el que se tocó estar, sin avergonzarnos de nada; y somos nosotros quienes provocamos estos padecimientos porque aún mantenemos cegada la realidad con la vanidad.
¿De qué manera podemos hacer una introspección nacional? La única respuesta sencillamente va dirigida a la pasión.
Es decir, sólo podremos conocernos a nosotros mismo como individuos o como pueblo, cuando a nuestras pequeñas pasiones podamos oponer la gran pasión de la verdad, que es una forma de amor desinteresado hacia las personas y las cosas, reales o aún ideales; amor por el conocimiento cuyo símbolo mejor es el eros platónico. ²

Parte eficaz de la experiencia regía ante la magia por convertirla en idea, pero a esto una investigación científica quedaría sólo a un montón de documentos. Ya que, este “nacionalismo” es prejuicio de la mente del investigador, así que podría ser una forma de creer una “ciencia mexicana” sin necesidad del conocimiento de la ciencia universal. Por ello, todo esto va a una imagen orientada a la realidad con prejuicio; este orienta a un fenómeno en que se pueden encontrar cosas diferentes, en pocas palabras, se podría decir que el prejuicio es llevarse a la investigación científica.
Parte el saber, es un hecho de relacionar nuestra cultura sabiendo lo que ésta es, sin tener que coger las cosas extranjeras. Parte importante, es la educación que se imparta, ya que su papel está en el caso de desarrollar un espíritu individual y cultural; y transformarlos para ser capaces de tener un material de experiencias. El tener conciencia de la cultura, quitando la esperanza de pensamiento europeo, por el cual, le hace volver a la realidad para en un futuro crear una idea sincera de la cultura. Para México, es entender la cultura como algo a seguir, y tener la capacidad de expresar el alma, teniendo en cuenta que la cultura de la vida es algo que se debe separar. Y todo esto lo lleva a que el estudio de la juventud deba ser orientada para la voluntad y la inteligencia, para no caer en el juego de carecer de espíritu y menospreciar la tierra nativa.

Es verdad que, se desconoce la cultura mexicana, de manera que a lo largo del tiempo, hay cosas de la historia que no se han narrado de manera que uno como mexicano pueda entender el valor de la tierra natal y la cultura que, antes de la conquista, se establecía. Y claro que podríamos hacer de ella algo mejor sin quitar la cita de Bolívar, pero menospreciamos el intelecto y el ambiente que diferimos a otros puntos ciegos.

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¹ pág. 83
²pág 85

28 Noviembre, 09

La formación del alma y la destrucción por la especialización

Archivado en: Samuel Ramos — d4ff @ 11:17 pm

Por Dafne S.

Samuel Ramos, “El abandono de la cultura en México”, en El perfil del hombre y la cultura en México, Lecturas Mexicanas, México,  1987, 76-82 págs

Cuando hablábamos de la idea del mexicano por volverse europeo por excelencia, conlleva a que éste abandone sus raíces y su cultura para entremezclarse y preguntarse si Europa es el verdadero origen del pensamiento mexicano.

El desarrollo de la juventud es atender al pensamiento en una filosofía espiritualista para la oportunidad de hallar ideas y explotarlas, más esta idea es una cuestión cultural que se dejó de ser. Vasconselos plantea la educación popular y lleva la cultura a otro cambio importante. Una revolución de enseñanza en la que constataba un estudio de primaria, secundaria y técnica para el interés de los estudios universitarios. A pesar de una idea racional y necesaria, el poco interés intelectual manifestó un mal estar a los principios educativos tradicionales. Esto en 1920 fue la caída del interés mexicano por ejercer un estudio universitario, llevándolo a la “envidia intelectual extranjera”. Fenómeno universal como Curtis dice: “abandono de la cultura”.
La enseñanza es la acción útil, más el adquirir un saber inmediatamente para una relación a la vida, que el pragmatismo y vitalismo han ejercido en estos fenómenos culturales la relación del campo de la cultura y descubrir el origen psíquico de los acontecimientos.
Aunque, una forma de vida individual presente serviría para un futuro que, estos planes de educación dejaron de tener la importancia intelectual y se volverían el instinto justificable de la transformación social en México.
Variando, el mexicano sólo quiere buscar el conocimiento en el extranjero, Europa como modelo perfecto de educación, por la cual se olvidan de su patria; en una segunda instancia, el mexicano descubriría lo que le rodea y lo importante en su país existía, y así, el interés europeo disminuye.
En México se iniciaría un nacionalismo que sólo era evitar la influencia europea sobre éstos, privándole de influencias espirituales  que el alma requiere como parte vital para su existencia. Aunque suceda esta idea europeizantes, el mexicano renuncia a toda su idea transformándola.
Retomando esta idea universitaria que, en vez de enriquecer el alma y el conocimiento, sólo te llenas de meros instintos que, al final, terminaría por volverte una máquina a disposición. Ya sea por esto de la especialización técnica que sólo te da el rumbo de una ambición material. Al ser así, se vuelve autónomo y por ello que al defenderse de una civilización, es sólo una manera de hacer un hombre perfecto autómata que no tiene voluntad, ni inteligencia, ni sentimientos, es decir, sin alma.

Es verdad que muchos mexicanos decidan migrar hacia otros lugares planificando su vida académica, pero parte de esta especialización si resulta ser algo que deja de tener un alma porque sólo te dedicas a una serie de monotonía, aunque sea algo que te guste, simplemente en cuanto a algunas especializaciones técnicas te vuelves un medio productivo, dejando a un lado la importancia del saber cultural y la convivencia con éste.

14 Noviembre, 09

¿Valores morales?

Archivado en: Samuel Ramos — callame @ 6:03 pm

IMG192-01Samuel Ramos, “Hacia un nuevo humanismo”, en La crisis del humanismo, México, Fondo de cultura económica, 1940, pp.69-73.

Por Claudia Silva

¿De dónde viene el deber? “El deber es una dimensión del valor, en cuanto que éste atrae la voluntad para ser realizado”, dice Samuel Ramos, “Kant considera a la moral como un fenómeno racional e impone al deber un sello lógico. Nosotros consideramos la moralidad como un hecho sentimental donde el deber sólo tiene sentido como referencia a un  fin reconocido como valioso” (p. 69). Esto quiere decir que el autor supone que la idea de Kant sobre el deber y la que el tiene son contradictorias. ¿No se usa la razón para el deber, y no se deben únicamente cosas valiosas? No podría refutar la opinión del autor, aunque ocurra comúnmente.

Pero lo del deber, según estos pensamientos, está relacionado con lo que es la moralidad. Nuestro autor dice “la verdadera moralidad sólo puede estimarse conociendo el interior de cada hombre”. ¿Es que hay una verdadera moralidad? Me parece un tema muy subjetivo como para poder contestar afirmativamente a la pregunta. Por otra parte, se define la actitud moral como la elección por ceder o reprimir nuestros impulsos naturales. Pero, ¿No hay un balance entre éstos? Según nuestro autor, dicha actitud moral es al que determina los fines de la vida, lo cual supongo también que es un tema subjetivo ya que es algo que cada persona construye, y de forma distinta.

¿La cultura amplía nuestros horizontes? Depende que se comprenda por “cultura”, ya que estamos entendiéndola por ahora como la sabiduría. De acuerdo con el autor, “No se puede ser moral mientras no se es culto”, y culto es definido como el sentido “justo de los valores. ¿Cuál es el sentido justo de los valores? Quien no los tiene, por más sabio que sea, no es culto según éstas ideas.

Sin embargo, me parece cierto que “nada puede ser considerado como malo o desprovisto de valor. Todo fin tiene valor positivo por insignificante que sea. Los conflictos morales no consisten en la alternativa del bien y del mal, sino en una concurrencia de objetivos, con valores de diferente grado” (p. 71).

Finalmente, me parece que es contradictoria la afirmación de que existe un “Bien por excelencia”, un “fin último”, ya que si no existe el Mal como tal, tampoco ha de existir el Bien en su totalidad.

8 Noviembre, 09

Las ideas francesas como promotoras de la cultura criolla

Archivado en: Samuel Ramos — d4ff @ 10:51 pm

Samuel Ramos, “La Cultura Criolla”, en El perfil del hombre y la cultura en México, Lecturas Mexicanas, México  1987, 62-75 págs.

IMGP0171 Por Dafne S.

Vemos que para el mexicano, ser “europeísimo” es una invención particular a la ideología de éstos, más, nosotros tenemos cosas europeas; tratándolas desde la sangre, el idioma y las costumbres españolas. El mexicano insiste en deshacer su “destino” traído desde la Conquista. Pero algo influyente en la clase criolla, fue principalmente la Revolución francesa como parte del conocimiento y el Positivismo europeo como parte de la no-religiosidad.

El mexicano ha tratado de eliminar su realidad, manteniendo la falsa idea de su ser europeo como parte de su único destino; más, esa parte europeo que en México se sostiene es la costumbre un tanto modificada, más adaptable a la sociedad, y con claridad, lo que los franciscanos vinieron a traer como la religión católica, parte de la vida diaria.
Podría haber un mexicano puro, pero es difícil utilizarlo hasta en las meras palabras, ya que, lo único que se forma es la adaptación de cosas, porque algo puro no existe y menos en un lugar que hubo mestizajes indescriptibles.
Así que tomaremos como principal promotor de estos principios, que es “la cultura criolla”. Aquellos queriendo desnaturalizarse y relegarse a una minoría grupal de lo genético. Más que nada por sus ideas de suelo nativo, que los han mantenido como educadores o curas regionales.
Puede decirse que desde la Conquista, con la historia de México es notable sobre todo en una vista espiritual, siendo la afirmación o negación de la religiosidad. Sin embargo, un gran ejemplo es la arquitectura, diciéndose que prevalece en la Colonia, aunque estéticamente en pueblos se ha mantenido ajeno a la arquitectura franciscana, algunas modificándolas para poder retirar esa imagen; que se notaria después con los promotores principales de la Independencia, volviendo a la temática de cómo un despliegue a la duda de la religiosidad como tal, ya que estas ideas era el no tener un modo religioso, y como materia principal de conocimiento meterla en la educación y así, poder mover masas idealizándolas. Aunque, es volver a la disyuntiva del ser religioso (católicamente hablando) que en éste movimiento más bien fue, el ser guadalupano por inercia que se ha mantenido. Por lo que, ¿Puede decirse otro tanto de la religiosidad como factor psicológico en la conducta mexicana?

Esta  idea la tenemos de la Revolución francesa que llegaría a México de manera que los criollos recibirían como académicos, indagándola en su Ilustrado ser para ser alguien con el conocimiento y dejar de lado la razón absoluta.
Posteriormente, el Positivismo formaría parte de este núcleo. En México habrá una cuestión antirreligiosa, donde la importancia será lo científico carente de fe.
José Enrique Rodó, es la personalidad más representativa de la cultura criolla, su positivismo tuvo una amplitud y nobleza renacentista. Nadie como él, ha sabido asimilar la más refinada cultura europea a la sensibilidad de nuestra raza, y esto adquiere conciencia de un sentido espiritual, denominado Ariel.
Más que nada, el ser va adquiriendo el conocimiento no solamente por una escuela, sino, por un orden dependiente del individuo que irá adquiriendo distintas variables de representación. Y estas modalidades que se dan al alma un carácter, se pueden llevar por un poder como la Iglesia Católica, aunque si vamos llevando de generaciones, el individuo tiene que llevarlo y efectuarlo hasta la muerte. Lo que el catolicismo lleva es una mentalidad clásica. Aunque, no siempre por mantener un estado religioso se tiene que abandonar del todo algunas exterioridades que podría llevarse a la misma vida religiosa y espiritual, aunque las instituciones no lo vean así.
Y algo que Rodó llevó a cabo, es el sentimiento, una forma cristiana, y del lado de la razón, el ideal universalista transformado en el panamericanismo. Por lo que toma las ideas de Bolívar, que es la unificación política de América, y en el sentido más amplio, una 2magna patria”, como el ideal del hispanoamericano.

Algo contrario al positivismo fue algo que tomo a modo moral, un contenido que terminaría en una filosofía de sentido común, y su origen de la moral “científica” fue bajo en régimen de Porfirio Díaz. La obra de “Ateneo de la Juventud” fue en 1908, convirtiéndose se en una lucha intelectual que después daría paso a la Revolución de 1910.
Algo que en la sobresaliente idea de Antonio Caso como orientar una enseñanza universitaria y José Vasconcelos como una acción política. Y nos lleva el contra del positivismo como el inicio de la Atenea de llevar el espiritualismo y quitar prejuicios para llevarlos a un nivel de educación filosófica como principal disciplina para el conocimiento mismo de la filosofía y el arte para resaltar esta idea moral que mantuvo el origen cultural. Aunque también fue como una manera de cegar intelectualmente México, ya que se propagaron dudas y curiosidades; y contrarrestar el influjo crecente del utilitarismo, incluso en la juventud en el sentido de los valores del espíritu.
Se puede recorrer a la obra de los filósofos, de los literatos, de los poetas, que escribían en medio del drama nacional sin encontrar una palabra de desaliento, una sombra de pesimismo radical o de negación absoluta.

Con claridad, se ve que la cultura criolla fue va5riadamente influenciada por la Revolución francesa y el Positivismo, que tenían ideales tanto el derecho al conocimiento, como el no-religiosidad, que fue contrarrestado por el Ateneo como principal idea moral. México ha tenido esas influencias que rebasaron los límites en la Independencia como un religioso guadalupano, y en la Revolución quitando en el régimen porfiriana la idea de no mantener una religión y concentrarse en lo científico.

7 Noviembre, 09

El mundo de los Valores como entes ideales

Archivado en: Samuel Ramos — callame @ 4:23 pm

IMG192-01Samuel Ramos, “Hacia un nuevo humanismo”, en La crisis del humanismo, México, Fondo de cultura económica, 1940, pp.59-67. Por Claudia Silva

No concuerdo una vez más con muchas de las ideas que este autor presenta en el libro. Samuel Ramos nos introduce al tema de los valores, que considera que sufren una crisis en los días actuales. Como determinante de todas las ideas al respecto, el afirma que las valoraciones no son “meras apreciaciones subjetivas que sólo tienen sentido para el individuo que juzga” (pg. 59).  Así que, a lo largo del capítulo, apreciamos una postura en contra del relativismo, en contra la idea de que “cada individuo es la medida de todas las cosas.

Samuel Ramos considera nuestro pueblo como uno vicioso y de malas costumbres, y que, por lo tanto, urgen los valores objetivos en nuestra cultura. Así que da las características que el cree que conforman a los valores. Afirma que “vale más -un objeto deseado- mientras más lejano está de nuestro alcance” (pg. 61). ¿No se puede poseer un objeto muy valioso? Eso es lo que parece decir él. Dice también que “los valores no son subjetivos, sino que hay actitudes viciosas, causas del error en la valoración, que pueden ser conscientemente eliminadas para lograr una visión pura de valores auténticos” (pg. 61). Nos comparte el autor también una idea que tiene en común con Scheler: “Sin una conciencia humana que apetezca y sienta, la realidad es un conjunto de seres y sucesos exentos de valor”(pg. 62). Este conjunto de ideas nos muestran la concepción sobre los valores, que divide a los valores por su parte ideal y por su parte real, como veremos adelante. Pero antes, nos encontramos también con que el autor nos presenta que cuando no hay subjetivismo, la conciencia está desprejuiciada. ¿Qué bases tiene para decir eso? Eso significaría que, sin tener prejuicios ideales, ¿conoceríamos los verdaderos valores ideales que según él, existen? Considero yo que una consciencia desprejuiciada no atribuye juicios de valor a los objetos e ideas. Más Samuel Ramos indica que quien ve la realidad ve los valores objetivamente, más allá de la voluntad, el placer o el deseo.

Para poner más en claro su concepción, compara sus ideas con las de Platón: en lugar de Ideas, hay Valores, es decir: en lugar de las ideas perfectas, hay ideales de valores únicos e inmutables, que pocos seres humanos pueden conseguir observar.

Finalmente, dentro de ésta axiología mostrada, el autor concluye con que el paso entre lo ideal y lo real es que lo ideal lo llevemos a cabo en la realidad. ¿Cómo? Si se parte de que “si algo vale, debe ser”, entonces tenemos que los valores deben ser realizados, así que, como el título del apartado indica con claridad, el deber ser, es el puente entre lo real y lo ideal (de los valores).

25 Octubre, 09

El psique del patriarcado que se siente inferior

Archivado en: Samuel Ramos — d4ff @ 9:25 pm

Samuel Ramos, “Psicoanálisis del mexicano”, en El perfil del hombre y la cultura en México, Lecturas Mexicanas, México 1987, págs. 47-61.

IMGP0171Por Dafne S.

El mexicano tiende a sentirse inferior, siendo ésta una psicología que yace en un mundo que cada individuo ante su mal habla demuestra su inseguridad, reflejándolo en ese machismo dependiente del falo; significándose el ser superior. Aunque eso no cambie que ante un europeo se sienta inferior y, por ello, quiera hacer una imitación de éste, humillándose por su inseguridad.

“¿Qué dosis de verdad puede soportar el hombre?” –Nietzsche- (pág. 47).
Algo representativo, tomando la idea de Adler, es cómo el mexicano suele mostrar esa inferioridad de manera que siempre se está involucrando en un interés de poder. Tomemos en cuenta que esto nació desde la conquista y los cambios que existieron, como el mestizaje y la desproporción de la Naturaleza fueran un facto para que esto llegara hasta las generaciones actuales; todo envuelto en el psique al que no atienden, ignorándolo así teniendo la oportunidad de que la voluntad sea increíble.

“El Estado es una imagen agrandada del individuo” –Platón- (pág. 49).
Tomando esta idea, el mexicano se comporta de la misma manera en su privacidad como en lo público; y ello hace que éste salga de un panorama “civilizado” ante actitudes que ocultan su verdadero sentir a la exterioridad y bien común. Iniciando una característica fundamental para describir y abordar el tema del “pelado”. El pelado pertenece a una fauna social de categoría íntima y representa el desecho humano de la gran ciudad. En la jerarquía  económica es menos que un proletariado y en la intelectual un primitivo. La vida le ha sido hostil por todos lados, y su actitud ante ello es de un negro resentimiento. Por lo que, su forma de tomar las cosas es agresiva y usando un lenguaje grosero, y aquello tan simple haría que éste cayera en la violencia para defender su “yo”, levantándolo de la depresión que consigo carga, y base a la “recuperación” de la fe en sí mismo.
El significado del “pelado” es una temática sexual y a su obsesión fálica, orgullo de la masculinidad. La crudeza de esto es el sentirse potente en su sentido sexual y competitivo, aumentando cada vez el ego para llenar el hueco al decir “muchos huevos”. Utilizando la comparación de él con un hombre extranjero, dice: “Un europeo tiene la ciencia, del arte, la técnica, etc., etc.; aquí no tenemos nada de esto, pero…somos muy hombres” (pág. 52). Dando a conocer al “pelado” que podría ser cualquiera, su aspecto físico no dirá si lo es o no, pero si mantiene un engaño sobre sí mismo para que no se note su debilidad.

Algo que reside en la línea sanguínea indígena y española del mexicano, es aquella negación a la realidad y a la desconfianza de cada ser humano pisando la tierra, llenándose de prejuicios que creen, que se expanden, que existen y que sucederá. Entonces ¿por qué existe el mexicano?, una respuesta que alejaremos de la idea, más un conjunto irreflexible, sin plan alguno. Dejándole a la imaginación aquello que no se quiere ver, perdiendo oportunidades por la fantasía que se crea por su desconfianza al todo; temiendo que su “yo” sea afectado por lo desagradable y dar un complejo de inferioridad y estados de alerta que no puede controlar, nervioso, pasional y grosero tan sólo para que los demás vean el fantasma que ha creado.

El mexicano considerado inteligente y cultivado, que su reacción no viene de otra cosa más que ser mexicano; teniendo dos factores clave: la nacionalidad y posición social. Un ser susceptible al uso de lenguaje del bajo pueblo.
La diferencia del “pelado” y el “burgués”, es que el primero tiene una cínica manifestación con franqueza; el segundo disimula sus sentimientos de manera indirecta y sutil que es difícil de notar su inconformidad. Es una mera complejidad social del hombre.
El mexicano ignora que vive en una mentira, porque las fuerzas inconscientes que lo han empujado a ello, y tal vez si se diera cuenta del engaño, dejaría de vivir así.
“Conócete a ti mismo” –Sócrates-. Dejar que el hombre este preparado para descubrir lo que es, y el resto de la tarea se dará por sí sólo (pág.61).

Para mí, algo de lo que dice el texto es que muchos tomando esa inferioridad como en el primer capítulo decía, y era porque desde la conquista así fueron tratados y el pensamiento se vino hasta la actualidad. En tanto que es cierto que hay una división del alto y bajo pueblo, el burgués también ante una provocación será igual a aquel que vivió en lo bajo al proletario. Y para que su “yo” abandone la depresión que tiene, debe tomar actitudes pelada o discretamente peladas. Pues el hombre no está preparado aún para conocer la realidad y dejar las máscaras de fuera, y el mexicano, principalmente aún tiene esa inseguridad de sí mismo, y por ello, oscurece su psique.

Creaciones y construcciones de la antropología filosófica

Archivado en: Samuel Ramos — callame @ 2:37 pm

m 082

Samuel Ramos, “Hacia un nuevo humanismo”, en La crisis del humanismo, México, Fondo de cultura económica, 1940, pp.37-58.

Por Claudia Silva

En éste capítulo, Samuel Ramos describe que la forma para arrancar con la construcción de una antropología filosófica es utilizando “la esencia a priori del hombre” (p. 38). Es decir, ocupando los axiomas de la antropología, los que son los más evidentes; lo obvio, encontrándolo; y tomando en cuenta que “el hecho de que una noción sea sabida no es una justificación de su verdad” (pg. 39). Todo esto está formado por una estructura lógica, y partiendo del principio de identidad. En la filosofía, llegar a estos conceptos a priori puede parecer inútil, pero en realidad lo que se hace al encontrarlos es demostrar su veracidad, y lo que Samuel Ramos quiere con la información es utilizarla tan sólo como punto de partida para elaborar la antropología filosófica.

Uno de los axiomas mencionados es que el ser humano es un ser que posee consciencia. Tiene consciencia de su existencia, de su propio ser; de su muerte; de su libertad y del deber ser con respecto a la sociedad, lo cual le permite tener valoraciones. Y esta consciencia la tiene el hombre a partir del paso del tiempo. Samuel ramos define a los valores de ésta forma: “El mundo de los valores es una proyección ideal de cómo deben ser las cosas”. Agrega también “El hombre es un ser que persigue fines valiosos” (pg 44). Así, describe la cultura diciendo que “el hombre siempre vive para algo y por algo”, diciendo que su “finalidad consiste en crearse a sí mismo, enriqueciendo su vida a cada paso con valores nuevos” (pg. 45), y a esto lo llama espíritu.

Más adelante, Samuel Ramos describe el estudio de Max Scheler sobre la concepción del hombre, en que describe varios rasgos clasificados más que nada de una forma histórica. Samuel Ramos más que nada se enfoca en la idea del hombre como totalidad; a pesar de las inclinaciones que lo sobrevalúan o descalifican.

Vemos posteriormente que el instinto ha tenido una desvaloración histórica en muchos tiempos y lugares, viéndolo como algo que no ayudaba al progreso de la civilización. Pero más allá de eso, Samuel Ramos Considera que hay 3 capas del hombre, en las cuales descarta al hombre como un ser dual (concepción adoptada en muchos lugares y tiempos); que son la vitalidad (el alma corporal), que es como el “intracuerpo”; el alma, que son los sentimientos incontrolados, y es subjetiva; y el espíritu, que es objetivo y “el conjunto de actos íntimos de que cada cual se siente autor y protagonista. El espíritu está integrado por la voluntad y el pensamiento” (pg. 56); que vendría siendo el Yo.

Finalmente, todas estas clasificaciones que no sólo son formuladas por el autor del libro, están ligadas mayormente a las definiciones de los conceptos de los cuales habla. Veo la posibilidad de que parte del problema en determinar verdades filosóficas está en problemas en el lenguaje; en ocasiones. Pero lo demás influye con muchos factores que tienen que ver con cada persona. Samuel Ramos indica que “el pensamiento puro es idéntico en todos los individuos y al pensar todos piensan lo mismo”(pg 57). Por un lado, no podría yo determinar si al pensar todos pensamos lo mismo, pero, ¿cómo define él al pensamiento puro?

10 Octubre, 09

¿Es la realidad una sola?

Archivado en: Samuel Ramos — callame @ 10:05 am

m 082

Samuel Ramos, Hacia un nuevo humanismo, “La crisis del humanismo”, México, Fondo de cultura económica, 1940, pp. 33-36

Por Claudia Silva

Éste nuevo capítulo tiene muy poca extención, donde Samuel Ramos continúa afirmando que la intuición es el método para obtener conocimientos verdaderos de la realidad unitaria. Pero a su vez dice: “La realidad no podrá comprenderse si no se la divide en terrirorios”, es decir, que la realidad debe de ser interpretada separadamente según una clasificación que él mismo da, que más que nada,  separan a la ciencia de la mente, entre otras caracteristicas. A mi parecer la realidad debería ser concebida como la conjunción de todo, pero para Samuel Ramos ésta concepción es un error.

4 Octubre, 09

Francia en nuestras ideas

Archivado en: Samuel Ramos — d4ff @ 9:06 pm

Samuel Ramos, El perfil del hombre y la cultura en México, “La influencia de Francia en el siglo XIX”, Lecturas Mexicanas, México D.F,  1987, 39-46 pgs

IMGP0171  Por Dafne S.

Como en México la influencia francesa es realmente notoria en este siglo, por ser categorizada como un arquetipo de civilización moderna. Lo que más atrajo fueron sus ideas políticas, y el afín de sus ideas revolucionarias.

Las ideas políticas y como sus revoluciones han instruido a la juventud mexicana para quitarse aquella opresión política. Tomando un poco de Historia, durante el reinado de Carlos III de España, las colonias fueron beneficiadas, ya que se fomenta la educación elemental y superior en México, se dan los colegios oficiales y particulares, por ejemplo, el de San Francisco de Sales en San Miguel el Grande, dirigido por un filósofo, el doctor Gamarra que tenía un plan de estudios al nivel se los seguidos en Europa. Y he aquí cuando se impartieron clases de Filosofía Moderna, quitan la filosofía aristotélica por la cartesiana.  Dándose un pasaje: “Cierto sujeto natural de esta América […] Otros libros franceses modernos de cuya lectura tomó sumo gustó; y tedio a las materias escolásticas de teología y también lo ha precipitado a pensar y hablar con libertad y abandono; se tiene por singular, erudito y culto, y es de un profundo silencio y suave elocuencia; ha dicho y hecho lo siguiente: “1. Se ha manifestado, puntos de libertad e independencia, defendiendo y aprobando el sistema republicano y la muerte de Luis XVI, y ha dicho también, hablando de la autoridad de los pueblos, que cuando el rey no cumple, su gobierno era el más inútil para la felicidad de los pueblos”. Se le acusa, además, de la lectura de libros prohibidos de los nuevos filósofos liberales, como Voltaire, Rousseau y D’Alembert.  
Aquí ilustra el afín, que es el espíritu latino. Teniendo dos influencias, que es la Iglesia Católica y la legislación. Por ello, exclusivamente el estudio era la Filosofía, la Teología y el Derecho. Tomemos en cuenta un pasaje de un francés, -dice André Siegfried- “Nunca he oído hablar tanto de Constitución como en esos países donde la Constitución se viola todos los días. Eminentes juristas discuten seria y concienzudamente la significación de los textos de los cuales los políticos se burlan, y si uno sonríe, los doctores apuntan con el dedo los artículos que son la garantía del derecho. La ley no tiene majestad sino en las palabras.” (p. 42).
 El hecho mexicano de tener cultura política, social, científica, artística, filosófica y literaria, es por la influencia de Francia que se dio en su esplendor en la época porfiriana.

Que decir, es verdad lo que el texto dice, mucha cosas que se tienen son influencias mayoritariamente francesas, tomando en cuenta que para cualquier joven, el perfecto estereotipo de revolución sería la francesa, y como ese siglo fue una gran ilustración para todos. Y algo preciosísimo, fue lo que André Siegfried dice, que al menos, en México es obvio y punto de burla y rechazo.

Filosofía e ideologías sobre la realidad

Archivado en: Samuel Ramos — callame @ 3:33 pm

ClaudiaSamuel Ramos, Hacia un nuevo humanismo, “La crisis del humanismo”, México, Fondo de cultura económica, 1940, 20-32

Por Claudia Silva

Éste capítulo comienza con la afirmación de que no sólo hay que cambiar materialmente sino de una forma mental y espiritual. Y Samuel Ramos da su definición de filosofía: “…la filosofía es conciencia de los problemas, su deber es definirlos y plantearlos” (p. 20). También dice que la folosofía coincide en un problema central que es el de “el hombre y su mundo”.

Dice que cada diciplina tiene distintas definiciones del hombre. Eso no significa que estén desentendidas unas de las otras.

Entrando al tema de la ontología, el hombre adquiere más conciencia de sí mismo conforme a filosofado más, lo cual no significa que haya filosofado más conforme más a vivido… creo yo que los niños también son filósofos, y que hay adultos que no filosofan nada (o casi nada).

A partir de ésto, el autor hace varios apartados, y comienza reiterando que entre más experiencia tiene el ser humano, más conciencia posee; con lo que repito estar en desacuerdo; sin embargo, si creo que obtiene mayor conocimiento y una idea muy distinta acerca de la realidad. Define a la realidad como todo aquello que tenemos por cierto que conforma al mundo, a pesar de que nosotros ni nuestra voluntad podamos alterar o interactuar con todo ese conjunto.

Dice que la existencia de la realidad se opone al idealismo, diciendo que “la negación de una realidad en sí hace perder todo sentido a los valores de la verdad y falsedad” (p. 25). Pues bueno, en cuanto a ésto, creo en la existencia de una realidad, pero no puedo afirmarla con certeza: creo que no es necesaramente tal como la precibimos.   Según Ramos, sin realidad el conocimiento es una ilusión. Yo creo que sería una ilusión en cuanto a la realidad, pero en cuanto a la ilusión de la realidad, sería real en ese mismo contexto.

Según el idealismo “lo que tomamos por realidad es una mera apariencia. ¿Por qué nuestras ideas toman la apariencia de una realidad?” (p. 26) Me parece que esa pregunta sí tiene una respuesta: Es porque no podemos saber con certeza que lo que precibimos es real o es producto de nuestro cerebro, no podemos afirmar que lo que percibimos es real… aunque suponemos que sí.

Concuerdo con la idea de que la existencia del hombre no consiste únicamente en su cuerpo y espíritu, sino en todas las realidades o existencias que coexisten con él.

Pero aún así continúa el autor en oposición del idealismo, afirmando que según el idealismo, el hombre está destinado a un conocimiento puro; lo cual me parece a mi que no está fundamentado. El idealismo “reduce al hombre a una abstracción” (p. 27). Según ésta idea, no se puede demosmostrar la existencia. Creo que se equivoca, creo que lo que no se puededemostrar es la realidad, mas la existencia sí, concordando con la mención a Descartes “Pienso, luego existo”. ” (…) sólo podemos pensar la realidad a través de una cierta estructura mental compuesta por formas a priori” (p. 29), creo que es cierto hablando de ésta estructura como una estructura lógica y mental, aunque las categorías que usa Kant o nos parezca que funcionen de una forma práctica. “Es sistema de las categorías descrito por Kant es válido exclusivamente para las matemáticas y la física” (p. 30) , dice Samuel Ramos. Quizás sea cierto el asunto sobre las categorías, pero la estructura mental que utiliza elementos que son a priori, se aplican para todo lo que entendamos por real.

El autor califica como erróneo que “la realidad es por toads partes una y la misma” (p. 30). Estoy en total desacuerdo con ésto, pues creo que la variante se encuentra en la diferencia de percepción y en lo que se entiende por realidad.

Tampoco concuerdo con su idea de que la ciencia es un obstáculo para determinarque la rezón es algo que cambia: la ciencia no es un obstáculo, la ciencia trata de explicar las cosas que precibimos con modelos, que no es que sean siempre ciertos, sino que describen lo que ocurre lo más coompletamente y objetivamente posible; sin embargo esos modelos pueden sustituirse pormodelos mejores conforme la ciencia avanza.  Y el autor continúa, diciendo que la ciencia es un “estorbo” para la inteligencia. Como mencioné anteriormente, creo que entre más conocimientos tenga un ser humano es más probable que sea más inteligente. Si uno conoce o sabe más acerca de cualquier cosa, es más probable que actúe de una forma inteligente.

No por ésto debemos desentendernos de ellos para ver la realidad sin prejuicios, como dice el autor, sino que debemos no darlos por ciertos.

Dice Samuel Ramos que desentendiéndonos de ellos nos acercamos a la reaildad por medio de la intuición, y que la intuición es el único qriterio a priori que conduce a la inteligencia. Creo que la inteligencia no se obtiene por criterios a priori, si no por conocimientos y las formas lógicas en que pensamos.

En conclusión, hay muchas cosas en las que difiero del autor, sin embargo son posturas diferentes acerca sobre los mismos temas, en la que yo planteo una postura escéptica.

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